Cada pieza integra tratamientos ópticos de excelencia desarrollados por Zeiss, lo que convierte a cada par en una obra única, definida por la perfección en sus materiales, el refinamiento de su diseño y un acabado impecable que se aprecia incluso en los detalles más sutiles.
Para el desarrollo de su identidad, se siguió la misma filosofía que guía la creación de sus gafas: precisión, exclusividad y elegancia. El minimalismo y el concepto de lujo silencioso se establecieron como pilares de la identidad, con el objetivo de construir un universo visual en el que las verdaderas protagonistas fueran siempre las gafas Valtoria.